Microsoft cloud server: libro sobre como diseñar servidores para cloud

Microsoft cloud server

En ciertos aspectos,  los servidores cloud  funcionan igual que los servidores físicos, pero las funciones que son capaces de ofrecer pueden llegar a ser muy distintas. Cuando optan por el hosting cloud, lo que hacen los clientes es alquilar espacio en un servidor virtual, en lugar de alquilar o comprar servidores físicos. Y ese servicio suele facturarse por horas, dependiendo de la capacidad que se necesite en un determinado momento.

Microsoft cloud server

Microsoft cloud server

Tradicionalmente ha habido dos grandes modalidades de hosting: el hosting compartido y el hosting dedicado. Con el hosting compartido, que es la opción más económica, los servidores se comparten entre los distintos clientes del proveedor de hosting. La web de un cliente se alojará en el mismo servidor que las de otros clientes.

Esto tiene varios inconvenientes, uno de los cuales es la inflexibilidad de la configuración y la incapacidad para atender grandes volúmenes de tráfico. El hosting dedicado es una modalidad mucho más avanzada, en la cual los clientes adquieren servidores físicos enteros, lo que significa que cada servidor está dedicado en exclusiva al cliente que lo ha conmprado, y no se comparte con ningún otro cliente. En algunos casos, el cliente puede utilizar varios servidores a la vez, todos ellos dedicados también en exclusiva a ese mismo cliente, Los servidores dedicados proporcionan un control absoluto sobre el hosting.

Su desventaja es que obliga a predecir de antemano la capacidad que se va a necesitar, asignando potencia de cálculo y recursos suficientes para soportar los niveles de tráfico previstos. Si estos niveles se subestiman, podrían faltar recursos suficientes durante los períodos de mayor actividad, pero si se sobreestiman se estará pagando de más por una capacidad que en realidad es innecesaria.

Con los clientes de hosting cloud se consigue lo mejor de ambos mundos. Los recursos pueden ampliarse o reducirse según sea necesario, lo cual aporta una mayor flexibilidad y, por tanto, reduce costes. Y, cuando los servidores se vean sometidos a una demanda mayor, podrá incrementarse automáticamente la capacidad para adaptarse a esa demanda, sin necesidad de pagarla de forma permanente. Es lo mismo que la factura del gas: el usuario accede a lo que necesita, cuando lo necesita, y posteriormente paga sólo lo que realmente haya consumido.

A diferencia de los servidores dedicados, los servidores cloud pueden ejecutarse sobre un hipervisor. La misión del hipervisor es controlar la capacidad de los sistemas operativos, para que pueda asignarse cuando se necesite. En los servicios de hosting cloud, hay varios servidores cloud a disposición de cada cliente concreto.

Esto permite asignar recursos de cómputo a un determinado cliente cuando éste lo necesite. Y si se produce una punta ocasional de tráfico, un servicio web, por ejemplo, podrá acceder a capacidad adicional durante un tiempo, hasta que deje de necesitarlo. Además, los servidores cloud ofrecen un mayor grado de redundancia: si falla uno de los servidores, los otros tomarán su lugar.

VER LIBRO

Leave a Reply